Archivo de la etiqueta: actitud para crear un cuadro

LA TINTA y SER

Hoy tenía ganas de pintar, sin tema, sin fudes, investigando y dejándome llevar y abrirme a lo inesperado del resultado.

Cuando pintamos solemos acostumbrarnos a unas pinceladas o comienzos que se repiten porque nos sentimos a gusto en lo que conocemos y dominamos. Tenemos que dejar ese confort para expresarnos y avanzar en nuestro trabajo.

Practicar la concentración, mente relajada y desapegarnos a lo que creemos que nos sale bien y Pintar libremente, dejarnos llevar.

Con ánimo de motivaros a crear, OS muestro una nueva andadura de pinturas.

Gracias por estar ahí!!

ESTAR AHÍ

Cómo puedes sentir y decir que no sabes qué pintar?

Simplemente estar ahí, sentir y observar lo que está pasando a tu alrededor es un motivo y tema para pintar.

No te bloquees pensando que no sabes. Pinta con tú espíritu y visualiza lo que te diga algo y dejate llevar con el pincel en la mano.

Adelante y practica mucho porque cada pintura es un paso más en el Camino del sumie.

Llueve, está lloviendo.

Gracias por seguirme!

NATURALEZA

Cuidemos de los árboles. Si tienes oportunidad de plantar, hazlo.

Son bellos, necesarios para Respirar, para la Vida en la Tierra.

TODO

Cuando TODO es completo. Pincelada que brota del espíritu de la Naturaleza universal.

Pintar con mente, cuerpo y espíritu. Deja que fluya.

Cuando el espíritu está bien, el pincel le seguirá.

BUSCANDO LA OLA

Cuando la ola es la protagonista, coje los pinceles, siente su movimiento cambiante, su fuerza, belleza y déjate salpicar de su energía.

¿INSPIRACIÓN?

En Arte hablamos mucho de INSPIRACIÓN para crear pero en algunos casos es mucho más. Cuando algo que vemos, sentimos y lo hacemos nuestro es como si nos envolviese y no pudiéramos salir de sus líneas y colores.

Para el sumi-é si tienes la capacidad de abstraer y sentir lo que pintas habrás caminado hacia delante.

Un saludo y a practicar!

VACÍO Y BLANCO EN SUMI-É. PINTURA DE MONTAÑA

Cuando pintamos en sumi-é todo está dentro y fuera. No hay límites ni blanco ni negro. Todo está ahí… lo que pintamos y lo que no pintamos, lo que se ve con los ojos y lo que sentimos con el corazón.

En la pintura de las montañas es especialmente importante la fluidez y compenetración entre el río y la propia montaña.

En «Sutra de las montañas y los ríos»de Dogen, habla de que las montañas fluyen y se distinguen del río. Pero la montaña es el río porque en el campo del vacío, donde montañas y río se conjugan recíprocamente, la montaña fluye. La cumbre del agua son las montañas y el agua baila en todas las direcciones.

No hay límites entre el río y la montaña, entre lo negro pintado y lo blanco del vacío. ¿Lo veis?

Escribe Byung-Chul Han en su libro «Filosofía del budismo zen» : lo monocromo del vacío mata los colores que se aferran a si mismos. Pero esta muerte los vivifica a la vez. Ganan en amplitud y profundidad o en silencio. Lo blanco o el vacío es el invisible espacio de respiración de los colores o las formas. Así, el vacío es forma. El vacío impide que el individuo se aferre a sí mismo y fluya. Es una afirmación suprema del Ser.

Al igual que los monjes, los sabios que viven en las montañas se ejercitan para ser montañosos y que asuman el aspecto de la montaña para igualarse entre sí….. el pintar a sumi-é consiste en sentirse montaña, pájaro, ciruelo o lo que vivas en ese momento.

Y el pincel fluye sobre el papel interactuando lo negro de la tinta con sus espacios blancos porque todo es nada y nadie es Ser.

Gracias por estar ahí y hasta pronto!!