Tenía muchas ganas de pintar y retomar el sumi-e tradicional. No hay nada como centrarte, calmar tu mente y corazón mientras que preparas la tinta y pintar cuidando los vacíos y que el pincel vuele con tu mente.
Últimamente se me va la mano componiendo con líneas de diferentes grosores y tonos. Me gusta controlar dónde marco más oscuro y claro.
Os muestro mi trabajo de hoy. Recién salido del estudio.
Realmente cuando pintamos sin imágenes delante ni paisajes en vivo y directo, estamos, aunque no lo queramos o no seamos conscientes de ello, bocetando y pintando lo que nuestra mente conoce y va viendo al ir avanzando el trabajo.
Eduardo Manet decía :»Sí, estoy influenciado por todo el mundo. Pero cuando me meto las manos en mi bolsillo me lo encuentro lleno de dedos del prójimo.»
Mi trabajo de hoy: tinta y acuarela para ejercicios de abstracción y dejar trabajar la mente libremente.
En esta ocasión el protagonista ha sido el monte. «EL ALMA DEL MONTE. MANCHAS Y LÍNEAS».
Después de estudiar y ver a mi manera el monte en cada paseo, he ido aprehendiendo su movimiento, sus líneas y sus zonas oscuras.
Cuando voy por el monte, me atraen esas ramas cruzadas que van en todas las direcciones ; unas finas y otras gruesas, hacia arriba y abajo, lateralmente, unas que cuelgan del tronco y otras caídas.
Veo líneas entre manchas. Me interesa el trazo en movimiento con toda su energía. Trazo, línea y mancha.
VientoEquilibrio OtoñoPrimavera Otoño
Después de dos años de empaparme del monte, muestro mi trabajo en esta exposición donde podéis ver hasta 42 cuadros.
O debería escribir mente en monte? Las pinturas surgen de la idea del conocimiento del monte, pasa por el corazón y salen de manera expresiva con energía por el pincel.
Mis últimas pinturas están realizadas con tinta, grafito y rotulador sobre papel de acuarela. La sensación de equilibrio sentido entre pinceladas y líneas finas ha sido una experiencia agradable.
Para cada estudio profundo de un tema siempre hay un primer paso. No sé cómo lo vivís vosotros pero para mí es liberador ya que si pinto algo es porque lo tengo rumiando durante un tiempo en mi cabeza. Así que cuando doy ese primer paso, sé que ya puedo ir avanzando en el conocimiento de lo que estoy pintando y dialogando con el pincel, tinta y papel. Disfrutando del camino, del proceso desde su inicio hasta que ya no tenga nada que decir y pintar.
En esta ocasión os muestro mi trabajo sobre el eucalipto. El primer paso y el último de la sesión de hoy. Gracias por estar ahí!!
En cuanto cambiamos el papel, uno de los 4 tesoros, nos encontramos con la novedad de los resultados. Cuando no estamos familiarizados con los materiales nos exige más concentración y a la vez podemos jugar con las pinceladas con curiosidad de ver el resultado.
Estudiando ramas y árboles tengo aún mucho trabajo por hacer.
Ayer me fijé en los ciruelos y disfrute de la contemplación de sus flores. Las ramas están plagadas de flores rosas.
Hoy sin saber que iba a pintar, coji un pincel, papel que tenía ya cortado de otra sesión y tinta. Y ¡Voila! Fueron apareciendo esas preciosas flores que se quedaron grabadas en mi mente.
Todos se sorprenden de lo mucho que pinto. Es que en vez de corretear de un lado para otro como la mayoría de los pintores que conozco, yo me encierro en mi estudio. EUGENE DELACROIX, 1954